La presencia de los osos pardos en la sierra de O Courel y otras partes de la montaña lucense está bien demostrada desde hace tiempo, pero nadie sabe con certeza cuántos ejemplares se adentran cada año en este territorio. Los responsables del proyecto Life Oso Courel pretenden realizar por primera vez un censo de estos osos deambulantes basándose en el análisis de muestras biológicas, el rastreo de huellas y la obtención de imágenes con técnicas de fototrampeo.

El biólogo Óscar Rivas, uno de los especialistas que participan en el proyecto, señala que durante el verano se han recogido muestras de excrementos de oso en varios lugares del municipio de Folgoso do Courel, algo que se seguirá haciendo en los próximos meses. De ellas se espera obtener células de la epidermis del animal con el fin de extraer fragmentos de ADN. «O obxectivo é chegar a identificar os diferentes individuos e facer unha estimación polo menos aproximada do número de exemplares que percorren habitualmente este territorio», explica.

De momento -indica Rivas por otra parte- es muy pronto para saber cuándo estará realizado este recuento. «Se todo vai ben, para a primavera quizá poidamos ter unha primeira estimación, pero por agora non se pode dar un prazo», añade.

Por otro lado, el análisis de las heces servirá para conocer la dieta de los osos y su capacidad para utilizar los recursos alimentarios disponibles en las distintas épocas del año, lo que será muy útil para desarrollar los planes de conservación de la especie. El estudio ya ha mostrado que los plantígrados que visitan las sierras lucenses consumen desde hierba hasta carroña, pasando por insectos y frutas silvestres, junto con algunos alimentos no identificables.