Situado al noroeste de España, el Geoparque Mundial de la UNESCO Montañas do Courel está poblado por comunidades gallegas que viven en una región de pequeñas aldeas y monasterios cuyos orígenes se remontan a la época medieval. El territorio del sitio está surcado por valles profundos y cañones formados por la erosión. En el admirable paisaje de sus montañas se pueden observar trazas de explotaciones mineras, muestras manifiestas de la indisoluble relación entre el ser humano y los recursos minerales proporcionados por los suelos rocosos paleozoicos de la región, que forman una barrera entre el interior de la Península Ibérica y su fachada atlántica. En los siglos I y II de nuestra era, el Imperio Romano mantuvo aquí decenas de explotaciones auríferas, debido a la presencia de oro primario paleozoico asociado a diques de cuarzo y a su posterior erosión y concentración en depósitos neógenos. En algunas cuevas profundas de las montañas hay vestigios bien conservados de la fauna y flora prehistóricas, así como pinturas del Periodo Neolítico.